Agradecemos de corazón a La Vanguardia y especialmente a Lorena Farràs el dar visibilidad a proyectos como el nuestro que, aunque solucionan una necesidad aparentemente simple (ponerse o cambiarse la ropa interior sin necesidad de hacerlo por los pies), sacan a la luz las dificultades que sufren aquellas mujeres que no pueden hacer un gesto tan esencial y que en ocasiones se traduce en frustración y baja autoestima por la falta de autonomía e intimidad.
Poderse poner y quitar la ropa interior de forma autónoma, segura y rápida, incide de forma muy directa en la autoestima de todas las mujeres, sobre todo en las que, por motivos puntuales o de forma permanente, ven afectada su movilidad y necesitan pedir ayuda para realizar ese gesto. Las Bix de abrir y cerrar permiten que todas y cada una de nosotras, sean cuales sean nuestras circunstancias, podamos seguir poniéndonos la ropa interior con la intimidad que merecemos.